The Dark Knight Rises

Si no has visto TDKR, deja de leer y ve a verla. Avisado estás.

Se acabó. La trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan ha llegado a su fin, fiel a su estilo y a ese concepto que introducía al final de su primer capítulo: escalada.

‘Batman Begins’ (C. Nolan, 2005) reiniciaba la saga narrando el origen del personaje y ese oscuro período de tiempo entre la muerte de Thomas y Martha Wayne y el regreso del ‘príncipe de Ghotam’ a la ciudad. Pero lo más importante, y el gran acierto de la película, es que toda la estructura de la trama está encaminada a un único objetivo: hacer a Batman creíble. Cada decisión que toma Bruce Wayne, ya sea marcharse de Gotham, ya sea vestirse de murciélago, tiene una razón; cada gadget que añade a su equipo (desde la capa hasta el batmóvil) tienen un origen explicado y una razón para ser utilizado. Este realismo se extiende también a sus enemigos: ni Ra’s Al Guhl ni el Espantapájaros son personajes planos, sino que tienen sus motivaciones (más o menos profundas en cada caso).

En cuanto a historia, Batman Begins bebe directamente del cómic ‘Batman: Year One’ (Miller, Mazzuchelli, 1987) y, como allí, se justifica la existencia de Batman como un símbolo que traerá el miedo al corazón de los malhechores. Será ‘el señor de la noche’.

Y el título de la segunda entrega no puede ser más prometedor. Ya no es Batman: ahora es ‘El caballero oscuro’ (C. Nolan, 2008). Esta película, unánimemente considerada la mejor de la saga, funciona como un perfecto engranaje, una pieza de relojería en la que nada falta y nada sobra y en la que las actuaciones de todos los personajes son brillantes: Christian Bale es un Batman apremiado por colgar la capa y llevar una vida normal que ve su oportunidad en el ascenso social del nuevo fiscal del distrito, Harvey Dent, y no es capaz de ver la gran tragedia que se avecina de la mano de un misterioso individuo que se hace llamar el Joker, hasta que es demasiado tarde para todos.

Si en ‘Batman Begins’ el tema subyacente era el miedo y cómo ésta transforma a las personas, en ‘El caballero oscuro’ es la dicotomía orden-caos. No necesitamos conocer el origen del Joker para entender que es un agente del caos, una fuerza de la naturaleza que empuja al resto de personajes hacia decisiones que los marcarán definitivamente, tanto literal como figuradamente.

Al final Bruce Wayne tendrá que colgar la capa, pero no como él esperaba: ahora es un proscrito, un outsider, un verdadero ‘caballero oscuro’ al margen de la ley y de la sociedad. Exactamente como es en los comics. En dos películas, Christopher Nolan ha puesto al personaje en el lugar que le corresponde, el lugar al que pertenece.

Y llega ‘The Dark Knight Rises’. El inicio es brillante. La presentación de Bane es brutal; sin ser uno de los personajes más carismáticos del universo de Batman, sí es uno de los pocos que puede representar un verdadero desafío, tanto físico como mental. Y la interpretación de Tom Hardy es excelente, teniendo en cuenta que durante toda la película lleva la cara cubierta con una máscara, por lo que sólo puede valerse de sus ojos y del lenguaje corporal.

Por su parte, la química entre Selyna Kyle (Anne Hathaway) y Bruce Wayne es magnífica y dará los toques de humor justos y necesarios a la película. Y, nada más aparecer, el agente John Blake (Joseph Gordon-Levitt) recuerda a alguien, sí, a ese que te viene a la mente enseguida… Y funciona, vaya si funciona… Tanto, que no era necesario aclararlo al final. ¿No habría sido mejor dejar al espectador con esa sensación de “¿ese no será…?”.

El Bruce Wayne decadente y retirado de la vida pública es una referencia directa a lo mejor de “Return of the Dark Knight” (Frank Miller, 1986). También se apoya la película, y mucho, en “Knightfall” (Dennis O’Neall, 1992) y la macrosaga “Tierra de Nadie” (1999). Una sucesión de eventos que llevará a Batman a regresar, caer, y renacer como una leyenda.

Sin embargo, algo falla. En esta película, ¿dónde está el caballero oscuro? Está Bruce Wayne, con sus gadgets y su determinación, sí, pero, ¿dónde está el señor de la noche? Es más, ¿por qué casi nunca es de noche? ¿Qué fue de aquello de llevar el miedo al corazón de los malhechores? Hay un momento esperanzador: el fiel Alfred advierte a Bruce de que no debe confiar únicamente en la tecnología y la fuerza bruta para vencer, debe ser algo más… Pero es Nolan quien parece no escuchar el consejo y lleva la película más hacia el espectáculo de acción con clichés antes que hacia una historia más compleja, a otro nivel, como era ‘The Dark Knight’.

No todo el mundo sabe que, en los comics, uno de los apodos de Batman es, simplemente, “el detective”. Irónicamente es Ra’s Al Guhl quien con más frecuencia lo denomina así, por su capacidad de deducción, sus habilidades como investigador y su costumbre de adelantarse, antes con su inteligencia que con su fuerza, a sus enemigos. No hay nada de eso en TDKR… Acción mucha, emoción poca, inteligencia ninguna.

La escalada que se inició al final de ‘Batman Begins’ ha tocado techo, y por el camino se ha dejado no sólo la verosimilitud que tan concienzudamente se forjó durante dos películas y media. El gran acierto de Christopher Nolan fue construir una historia de Batman en la que, como espectadores, no hacía falta suspender la credibilidad: todo era plausible y realista, todo estaba justificado. Incluso se le acusaba de haber abandonado el “sentido de lo maravilloso” que debía tener una película de “superhéroes”. Pero es que las suyas no lo eran: eran historias sobre seres de carne y hueso, con miedos, flaquezas y fortalezas, con relaciones personales totalmente creíbles, y las máscaras, literales y figuradas, estaban perfectamente explicadas. En su tramo final, TDKR pide al espectador que suspenda la credibilidad, pero ya es demasiado tarde.

En la escalada también se ha quedado por el camino el señor de la noche. Por suerte, para recuperarle ahí está “Batman: the animated series”, que sigue siendo la mejor adaptación del personaje, en toda su esencia, a la pantalla.

2 pensamientos en “The Dark Knight Rises

  1. Bueno… lo de que nunca es de noche… Sí es de noche a veces, no te pongas tiquismiquis😛

    Como ya te he dicho, a mí sí me parece creíble lo que cuenta la película, aunque si a ti no te lo parece, no hay más que decir. Como he hablado con David, el principal problema de esta película puede que sea su antecesora, pero tampoco eso tiene mucho remedio.

    Lo que no me queda claro después de leer esto es si te gustó o no, si te lo pasaste bien viéndola o te pegaste casi tres horas (o la parte en la que dices que se arruina) sólo deseando que se acabase. Dicho sea con todo el cariño, que conste😉

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