Invictus

Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen
por mi alma invicta.

Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.

Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley.

“[…] the decision to release Nelson Mandela unconditionally.” Frederik Willem de Klerk, 11 de febrero de 1990.

Nelson Mandela y Frederik de Klerk

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find me, unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul.

William Ernest Henley.

“[…] the decision to release Nelson Mandela unconditionally.” Frederik Willem de Klerk, February 11th, 1990.

Nelson Mandela and Frederik de Klerk

La escala de Richter

Charles Francis Richter fue un sismólogo estadounidense. Junto al germano-estadounidense Beno Gutenberg estableció una escala para medir los terremotos.

La escala sismológica de Richter, también llamada ‘escala de magnitud local’, es una escala arbitraria logarítmica, de forma que los valores asignados a cada nivel aumenten de forma exponencial, y no de forma lineal. La escala no tiene valores mínimos ni máximos. De hecho, los avances técnicos en sismógrafos han permitido registrar movimientos sísmicos de -1,5 grados.

Realmente, no se habla de terremotos hasta que no se alcanza el grado 2. Por debajo de este nivel se registran 8.000 seísmos cada día, pero no son perceptibles por el ser humano. Es a partir del cuarto grado cuando se puede sentir un terremoto. Es muy raro que uno de estos movimientos provoque daños significativos. Estos aparecen a partir del grado 5.

Un terremoto de grado 6 puede destruir un área de 160 kilómetros de diámetro. El terremoto de 2009 en L’Aquila, Italia, tuvo una intensidad de 6,9 grados: causó 294 muertos y 50.000 personas perdieron sus casas.

La mayor liberación de energía que ha podido ser medida en la historia ha sido durante el terremoto ocurrido en la ciudad de Valdivia (Chile), el 22 de mayo de 1960: 9,6 grados en la escala de Richter. La tierra tembló durante diez minutos, matando a 3.000 personas. El mar subió hasta cuatro metros en el puerto de Valdivia antes de retirarse arrastrando los barcos y volver a golpear las localidades costeras en forma de ola gigante de más de 10 metros de altura y 150 km/h. La onda expansiva recorrió el Pacífico provocando maremotos en Hawaii, a más de 10.000 kilómetros de distancia del epicentro. También se sintieron sus efectos en Japón, Filipinas, California, Nueva Zelanda, Samoa y las islas Marquesas.

El grado 10 en la escala de Richter es el estimado para el impacto de un meteorito rocoso de 2 kilómetros de diámetro a 25 km/s. Algo así como poner el armaggedon en la escala.

Charles Francis Richter falleció en 1985. Posiblemente nunca estuvo en Haití. De todas formas, tampoco podría ya. Porque Haití ya no existe: el 12 de enero de 2010 se lo tragaron 7,3 grados en la escala.

Haiti desde el cielo

The Richter magnitude scale

Charles Francis Richter was an american seismologist. Together with american-german Beno Gutenberg established a scale to measure earthquakes.

The Richter magnitude scale is arbitrary and logarithmic, so each asigned value increases not lineally but exponentially. The scale has no maximun or minimun values. In fact, technical development of seismographs have allowed to measure sismic movements of -1,5 degrees.

Actually, no one talks about earthquakes until 2 degrees are reached. Under this level there are 8.000 tremors registered every day, although they’re imperceptible. It’s only above 4 degrees that a tremor can be noticed, but it would be uncommon for a 4 degrees earthquake to cause significant damages. Damages appear starting from 5 degrees.

A 6 degrees earthquake might destroy a 160 km. diameter area. The 2009 tremor in L’Aquila (Italy), which was 6,9 in the scale, caused 294 deads and 50.000 people lost their houses.

The biggest earthquake ever measured in history took place in Valdivia (Chile), on May 22nd, 1960: 9,6 degrees in Richter scale. The land shaked for ten minutes, killing 3.000 people. The sea rised four meters in the harbour just before moving away, sweeping away all the ships, and returning as a 10 meters high tsunami that hit the coast villages at 150 km per hour. The shock wave covered the Pacific, causing seaquakes in Hawaii, which is 10.000 kilometres far from the epicenter. Effects of the Valdivia earthquake were noticed in Japan, Philipines, California, New Zealand, Samoa and the Marquise Islands.

The 10 degrees in Richter’s scale is the estimated measure for the impact of a meteorite with 2 kilometres in diameter at 25 km per hour. It’s just like placing the armaggedon in the scale.

Charles Francis Richter died in 1985. He probably never visited Haiti. Anyway, he couldn’t do it anymore. Because Haiti no longer exists: on January 12th, 2010, 7,3 points in the scale swallowed it.

Haiti from the sky

Sharbat Gula

La mirada más penetrante del siglo XX.

SharbatGula

La fotografía, tomada por Steve McCurry ilustró la portada de National Geographic en junio de 1985. Era conocida como la niña afgana. Tenía 12 años y en 1984 vivía en el campamento de refugiados de Nasir Bagh (Pakistán). Nada más se sabía de ella.

El propio McCurry y un equipo de la National Geographic la buscó de nuevo durante 17 años, hasta que en 2002 la encontró de nuevo, convertida en mujer. Sólo entonces se supo su nombre: Sharbat Gula. Vivía en una aldea remota de Afganistán, casada y madre de tres hijas. Nunca la habían vuelto a fotografiar y por supuesto no tenía conocimiento de la fama de su primer y único retrato.

Hoy, Sharbat Gula ha vuelto al anonimato. “Ella no dará ninguna otra entrevista a los medios y no desea que se contacte con ella.” Preguntado si Sharbat se beneficiaría económicamente de su famosa imagen, National Geographic ha dicho: “se está cuidando de ella.”

La National Geographic Society mantiene un fondo de ayuda al desarrollo y la educación de los niños y mujeres afganas en su honor. Se pueden hacer donaciones online o enviando un cheque directamente a National Geographic Afghan Girls Fund, Development Office, National Geographic Society, 1145 17th Street N.W., Washington, D.C., 20036

Fuente: http://www.wikipedia.org / www.nationalgeographic.com

Sharbat Gula

The most penetrating look of the 20th century.

SharbatGula

The picture, taken by Steve McCurry, illustrated the National Geographic magazine cover on June 1985. She was only known as the afghan girl. She was twelve and, in 1984, lived in the Nasir Bagh refugee camp (Pakistan). Nothing else was known.

McCurry himself and a National Geographic team tried to locate her again for 17 years, until they found her in 2002, now a married woman, mother of three children, living in a remote region of Afghanistan. Only then they knew her name: Sharbat Gula. No one has ever taken another picture of her, and she was totally unaware about her famous first and only portrait.

Today, Sharbat Gula has returned to anonymity. “She will not give another media interview and she wishes not to be contacted.” Asked if Sharbat would benefit financially from her famous image, National Geographic said she was “being looked after.”

National Geographic Society keeps a fund in her honor to help and educate afghan children and women. Contributions can be made online to the National Geographic Afghan Girls Fund or by sending a check directly to the National Geographic Afghan Girls Fund, Development Office, National Geographic Society, 1145 17th Street N.W., Washington, D.C., 20036.

Sources: http://www.wikipedia.org / www.nationalgeographic.com